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90 obras maestras del Impresionismo en San Francisco
(23/05/2010)
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90 obras maestras del Impresionismo en San Francisco
La obra de Édouard Manet es el hilo conductor de la gran exposición sobre el Impresionismo que ofrece el Museo de Bellas Artes de San Francisco hasta el 6 de septiembre. Se trata de una visión global del movimiento artístico que marcó el camino de la modernidad, a través de 90 obras maestras procedentes del Museo de Orsay de París. La mayoría de ellas nunca habrían salido de su sede si no fuera porque ahora se encuentra en obras.

Manet, Monet, Renoir, Sisley, Pisarro, Cezanne, Degas... Todos los grandes maestros del movimiento están representados en lo que se ha convertido ya en la exposición de la temporada en la ciudad californiana. Y no lo es sólo por la posibilidad de contemplar pinturas muy importantes, sino por la manera de plantear el nacimiento y desarrollo del mundo moderno a través del Arte.

La tesis es que el Impresionismo dio origen a un nuevo Renacimiento. Aunque "la historia fue más complicada que como se presenta habitualmente”, según Pablo Jiménez Burillo, director del Instituto de Cultura de la Fundación Mapfre de España y uno de los responsables de la selección de las obras, junto con Guy Cogeval, presidente del Museo de Orsay. “Muchos artistas intentaron sobreponerse al nacimiento del mundo moderno, a una realidad cambiante", explica Jiménez Burillo, aunque los impresionistas no pretendieron una ruptura radical con el Arte académico.

Lo primero que se encuentran los visitantes es ‘El pífano’ de Édouard Manet junto con la ‘Composición en gris y negro’ de James A. McNeill Whistler. A partir de ahí, continúa un recorrido verdaderamente emocionante el que se pueden comparar algunas de las mejores creaciones impresionistas con obras académicas que se exhibieron en el Salón de París.

‘Impresionismo. Un nuevo Renacimiento’, comienza con Manet y termina también con él. Fue el gran pintor de la época, el que más influyó en los demás artistas y el que descubrió a Velázquez. Y, aunque Manet exhibía sus obras en el Salón parisino, también animaba al nuevo grupo con el que, sin embargo, nunca quiso exponer.

Lógicamente, son las obras del maestro las que tienen el papel protagonista del discurso expositivo. Hay 11 en total, entre las que destacan ‘Madame Manet en el Prado’, ‘Angelina’ y los retratos de Mallarmé y Clemenceau. Con ellas conviven joyas del Arte académico pintadas por Millet, Courbet, Bouguereau, Moreau y Puvis de Chavannes. También 9 obras de Monet, 10 de Renoir, 5 de Cézanne y otras 5 de Degas.

“Todos son artistas que quisieron hacer una pintura diferente, más real, más de verdad, con algo de moral", dice el comisario Jiménez Burillo. "Se llega a estas pinturas deslumbrantes como si viniéramos del Salón de París”, añade entusiasmado con el éxito de una exposición que ya pudo verse en Madrid a principios de año y que viajará después a Nashville para exponerse en el Centro Frist de Artes Visuales entre el 14 de octubre y el 23 de enero próximos.