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Art Basel se celebró en 2010 “fortalecida por la crisis"
(21/06/2010)
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Art Basel se celebró en 2010 “fortalecida por la crisis
La feria de Arte moderno y contemporáneo más importante del mundo se clausuró en Basilea con ventas muy importantes y la sensación generalizada de que la crisis se aleja. Ya el primer día del certamen, buena parte de las 300 galerías participantes colocaron numerosos puntos rojos que anunciaban la venta de algunas de las 10.000 obras expuestas. La cuadragésimo primera edición de Art Basel siguió la estrategia de “traer poco pero bueno", como explicaba Mariana Carvalho, de la galería Strina, de São Paulo.

Strina fue una de las 18 galerías iberoamericanas presentes en el certamen, entre las que las españolas eran las más numerosas (8), seguidas de las brasileñas (4) y mexicanas (3). Argentina, Colombia y Portugal participaron, a su vez, con una galería en cada caso. Todas hicieron serios esfuerzos para estar presentes en una feria que recibe cada año más de 60.000 visitas en apenas cinco días, y a la que viajan inevitablemente los máximos responsables de todos los grandes museos del mundo.

Art Basel es una feria eminentemente "eurocéntrica" y pro norteamericana, con más de 200 galerías europeas y una treintena de firmas procentes de Estados Unidos y Canadá. "A nosotros nos costó un montón entrar”, dice Orly Benzacar, de la galería argentina que lleva su nombre. Aunque “también es un poco lo del huevo y la gallina, porque es verdad que no hay muchas galerías que pueden hacer frente a una propuesta así", agrega la galerista bonaerense, que para exponer en Art Basel tuvo que invertir más de 40.000 euros, sólo en el alquiler del espacio.

María Socorro de Almeida Lima, de la galería Millan de São Paulo, confirma que Art Basel es "una feria muy rígida”, y que “la mayoría de las galerías importantes de Brasil intentan venir, pero no son aprobadas”, aunque no cree que se trate de una cuestión de prejuicio. "A nosotros nos ha costado mucho entrar, y estamos muy contentos de estar aquí por primera vez”, decía a su vez Catalina Casas, de la galería colombiana Casas Riegner, quien rechaza la posibilidad de que se establezcan cuotas de participación para distintas regiones del planeta: "Somos suficientemente buenos para necesitarlas".

Para la mexicana Patricia Ortiz, de la galería OMR, "la clave está en tener cierta tradición en casa, que se te reconozca. Art Basel es la feria más competitiva del mundo, todo el mundo quiere estar, y el Comité no deja entrar a cualquiera, de hecho, nadie tiene el puesto asegurado, porque cada año hay que pasar la prueba, lo que exige un esfuerzo constante".

En 2010 se consolidó una tendencia que ya se apuntaba el año anterior: los galeristas, temerosos de la recesión, sólo llevaron a Basilea sus mejores piezas. "Podemos decir que hay un antes y un después de la crisis”, explicaba la argentina Orly Benzacar. Marc Spiegler, uno de los dos directores de Art Basel, insistía también en que la crisis económica contribuyó a aumentar la calidad: “Los galeristas traen sólo lo mejor, conscientes de que, si no, no venderán".

"Lo que dice Spiegler es verdad. Antes dominaba más la cuestión comercial, se compraba mucho, siempre, por tanto se cuestionaba menos, se buscaba menos, se dedicaba menos tiempo al artista. Ahora todos nos hemos vuelto más exigentes", confirmaba Gloria Pérez, de la galería Joan Prats de Barcelona, que pudo comprobar como la mayoría de los coleccionistas se tomaban más tiempo del que solían para decidir sus compras.

En lo que no hubo restricción alguna es en la elección de técnicas y formatos, desde la pintura y la escultura, hasta el video y la performance, pasando por dibujos, fotografías e instalaciones. Todo para ganar notoriedad y reforzar la imagen de marca de cada galería, algo “esencial", según explicaba Alexandre Gabriel, de la galería brasileña Fortes Vilaça, que lleva diez años participando en Art Basel.

Además de las galerías, se mantuvo el espacio ‘Art Unlimited’, que 2010 expuso más de 50 obras de tamaño monumental en un espacio de 17.000 metros cuadrados. Como ‘Ikurriña Quarter’, un neumático translúcido de 150 metros de largo realizado por el español Sergio Prego para que los visitantes que caminaran por su interior experimentasen sensación de inquietud, y hasta claustrofobia.

Los visitantes de Art Basel 2010 encontraron también ‘Art Statements’, espacio dedicado a los nuevos talentos en el que 26 jóvenes artistas exponían proyectos de entre los que se eligieron dos obras que fueron recompensadas con 21.000 euros cada una. Y, por primera vez en esta edición, los comisarios de exposiciones tuvieron su propio espacio, donde se podían exhibir obras de Arte y plantear discusiones. Otra novedad de la que la Organización se mostró especialmente orgullosa fue el ‘Art Parcours’, que permitió transformar distintos lugares del casco antiguo de Basilea mediante la intervención de artistas de la última generación.

Y, aunque se desconocen las cifras concretas de facturación, todo hace pensar que la mayoría de los galeristas presentes en Art Basel consideran muy rentable su participación en el certamen. "Sólo quienes tienen que cerrar el negocio dejan de rellenar la solicitud de asistencia del año siguiente", explican los responsable de una feria que el New York Times ha descrito como “los Juegos Olímpicos del Arte”.