Bill Viola expone en el Museo Picasso de Málaga
(10/07/2010)




El Museo Picasso de Málaga comienza con Bill Viola una serie de exposiciones en las que se relaciona la obra del maestro malagueño con la de algún creador del siglo XXI. Considerado uno de los precursores del videoarte, Viola es el primer artista vivo que expone sus trabajos en el Museo Picasso, y lo hace hasta el 12 de septiembre con tres videoinstalaciones que aluden al ser humano como alguien que surje de la oscuridad y regresa a ella, después de haber visto la luz.
‘Acuerdo’ (2007), ‘Encarnación’ (2008) y ‘Tres mujeres’ (2008) se interesan por “la parte física y material de la persona", pero también se produce "un viaje hacia su aspecto más universal”, el que “contiene todo su pasado, presente y futuro", según explica el autor. Son temas del Arte de todos los tiempos que Bill Viola retoma con una nueva mirada, como también lo hizo Picasso.
Los tres videos se vinculan con el ´Periodo Azul´ del maestro español. De hecho, el museo malagueño propuso a Viola plantear su exposición a partir de ‘La vida’, un lienzo pintado por Picasso en 1903, cuando se encontraba muy afectado por el fallecimiento de su amigo Carles Casagemas. Con un siglo de diferencia entre ambos, se quiere significar así el común afán por acercarse al trascendental instante en que termina la vida.
De ello habla también el vídeo de 13 minutos que ha producido el Museo Picasso para relacionar el trabajo de los dos autores. "La vida es fragilidad y la frontera entre ella y la muerte no es un muro, se abre con una llave, en un instante", explica Viola en una grabación que permite aprehender mucho mejor el mensaje de sus videoinstalaciones.
"Cuando estaba en la escuela de Arte, en los años 70, conocía muy bien la obra de Picasso”, explicaba Viola el día de la inauguración mediante una videoconferencia realizada desde su estudio en Nueva York. Aunque luego dejó la universidad y “quise olvidar a Picasso y su obra".
Y es que, cuando un joven creador se encuentra con la obra de un artista "tan poderoso" como Picasso, suele tener dos reacciones, según Viola: “una de inspiración, estar maravillado ante la obra tan increíble que puede hacer un ser humano, y otra de desafío, de querer superar la maestría de ese artista". Esas dos fuerzas guiarán al creador durante toda su vida, en la que “lo más importante es que se dé cuenta de que debe seguir su propio camino".
José Lebrero, director del Museo Picasso, recuerda que el maestro malagueño "trabajó hasta los años 70, momento en el que ya estaba trabajando Viola", al que define como "un artista muy innovador y, técnicamente, muy diferente a Picasso”.
Lebrero ha explicado que esta exposición abre paso a toda una serie que tratará de "encontrar las relaciones, influencias y conexiones, asumidas o indirectas, de aspectos de la obra de Picasso con artistas que han desarrollado su trabajo a partir de la segunda mitad del siglo XX". Aunque “no se trata de hacer exposiciones de Arte contemporáneo, sino de ahondar en las relaciones de la obra de Pablo Picasso con esos artistas para saber más sobre Picasso y sobre la Historia del Arte del siglo XX”.