Charles Saatchi dona al Estado su galería de Londres
(02/07/2010)




Es el coleccionista más influyente de Europa, el hombre que hizo millonarios a artistas como Damien Hirst y Tracey Emin, y ahora que su estrella comercial ha perdido cierto brillo, regala su establecimiento al Estado británico con la mayoría de las obras que contiene. Charles Saatchi, que acaba de cumplir 67 años, pretende que su galería del elegante barrio de Chelsea pase a denominarse Museo de Arte Contemporáneo de Londres (MOCA London).
El polémico publicista que se hizo un hueco en el mercado del Arte promocionando el Minimalismo norteamericano calcula en 30 millones de euros el valor de las 200 obras que donará “para uso y disfrute de la nación”. Entre ellas se encuentra la instalación de Tracey Emin realizada con una cama llena de condones usados, colillas y ropa interior sucia. También piezas tan famosas como ´Sensation´, de los hermanos Chapman, y otras de Grayson Perry, Kader Attia y Jittish Kallat.
Charles Saatchi "quería dar al Reino Unido un museo de Arte contemporáneo verdaderamente sólido, que no fuera conocido solamente por su colección fija, sino que siguiera exponiendo obra de nuevos artistas venidos del mundo entero", explica Rebecca Wilson, que ya ejerce como directora asociada del nuevo museo. Saatchi estará al frente del mismo y una fundación asumirá todos los costes de conservación y exposición de las obras, así como los gastos ligados a la sede física del museo.
La compañía propietaria del edificio, en el que Saatchi dice haber invertido 24 millones de euros, está dispuesta a prolongar el contrato de alquiler para que pueda dedicarse al propósito de su actual inquilino. Con 6.500 metros cuadrados en 15 salas diferentes, se había convertido en una de las galerías privadas más grandes del mundo, y está dedicada desde octubre de 2008 a la exposición de pinturas, esculturas e instalaciones que van desde el Pop más rabioso hasta un hiperrealismo cercano al de madame Tussaud.
Saatchi se encuentra actualmente en negociaciones con el gobierno británico para detallar las condiciones de la cesión, con la que no espera obtener beneficios fiscales. Los contratos de patrocinio con diferentes empresas y los beneficios que producen la cafetería y la librería del centro costearían su mantenimiento y hasta la adquisición de nuevas obras para incrementar la colección permanente del nuevo MOCA London.
Acostumbrado a marcar tendencia a base de generosas raciones de polémica, Saatchi vuelve por sus fueros con este golpe de efecto que hará crecer aún más el valor de la colección que recibirán sus herederos legales. Se trata de piezas que también codiciaron otras instituciones públicas, como el Museo Hermitage de San Petersburgo, cuyos responsables ofrecieron a Charles Saatchi toda una sala para dar a conocer en Rusia el ‘Joven Arte Británico’ que él hizo tan popular en los años 90. Dimitri Ozerkov, director del proyecto ´Hermitage 20/21,’ anunció en 2007 que ampliaría la exposición del museo para mostrar trabajos de los últimos 60 años que la generación de la Revolución Soviética no llegó a conocer. Tres años después, el proyecto sigue sin concretarse.