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Chris Dercon, nuevo director de la Tate Modern
(16/06/2010)
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Chris Dercon, nuevo director de la Tate Modern
El belga Chris Dercon, que hasta ahora era el máximo responsable del museo Haus der Kunst de Múnich, ha aceptado su nombramiento como nuevo director de la Tate Modern de Londres. Dercon tiene 52 años y ha desempeñado "un destacado papel en el desarrollo y la gestión de importantes instituciones culturales" durante los últimos veinte años, según destaca la institución británica de cuya dirección se hará cargo a principios de 2011.

"Estoy encantado de unirme al equipo de la Tate Modern”, aseguró el recién elegido en su primera valoración pública. “Transformar la Tate Modern es un desafío increíblemente inspirador que nos da la oportunidad de crear un nuevo tipo de institución artística, preparada para el siglo XXI". Dercon cree que "la Tate Modern evoluciona constantemente, como si ella misma fuera Arte en movimiento”.

El futuro responsable del museo de Arte contemporáneo más visitado de Europa lleva siete años al frente del Haus der Kunst de Múnich, una institución que ofrece exposiciones alternativas sobre artes plásticas, diseño, moda y arquitectura. Anteriormente había dirigido anteriormente el Museo Boijmans Van Beuningen de Rotterdam (1995-2003), el Centro de Arte Contemporáneo de la misma ciudad holandesa (1990-1995) y la programación de la PS1 de Nueva York (1988-1989).

Chris Dercon no lo tendrá fácil para sustituir al español Vicente Todolí en la Tate Modern. Fue él quien lo convirtió en uno de los museos más populares del planeta, con 5 millones de visitantes cada año, y el que puso en marcha una ampliación de las instalaciones que costará 240 millones de euros durante los próximos tres años. Desde que Todolí llegó a su puesto, un aire de dinamismo se instaló en la vieja fábrica al borde del Támesis, donde la pluralidad de lenguajes artísticos se ha convertido en una seña de identidad, y eso se hace especialmente evidente en lo que atañe al Arte iberoamericano.

Bajo el mandato de Vicente Todolí, el programa de la Tate dejó de estar centrado casi exclusivamente en el Arte anglosajón y el centroeuropeo. Fue él quien creó un comité para comprar obra de artistas iberoamericanos, y convirtió a la Tate en el museo con la colección más importante de artistas como Helio Oiticica. "Habría que preguntarse por qué el Arte latinoamericano no estaba bien representado”, reflexionaba en voz alta, convencido de que “hay que dejar de ver el Arte como un diálogo entre Centroeuropa y Norteamérica”, lo que considera “una visión mixtificadora porque no responde a la realidad, sino a los centros de poder, los museos y el mercado”. Esa tendencia quedó clara con su programa de exposiciones temporales y la política de adquisiciones del museo. “Tenemos un concepto de investigación y sólo seríamos una división comercial si nos dedicáramos a cultivar exclusivamente la audiencia para conseguir un beneficio”, explicaba en 2008 el propio Todolí.

Ahora deja su cargo tras siete años de trabajo en Londres, los mismos que se mantuvo al frente del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y del Museo Serralves de Oporto. “Sentí que debía hacer una pausa, aunque deseo seguir trabajando con la Tate en proyectos futuros”, explica cuando se le pregunta por qué.

La Tate Modern se integra en un conjunto de museos públicos que van desde la Tate Britain a la Tate Liverpool, pasando por la Tate Saint Ives. La organización debe su nombre a sir Henry Tate, su fundador, aunque la denominación original fue ‘Galería Nacional de Arte Británico’. A finales del siglo XX se decidió desgajar el Arte nacional de otras manifestaciones de ámbito mundial creando la Tate Britain y la Tate Modern.