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Gagosian dedica 11 muestras simultáneas a Damien Hirst
(12/01/2012)
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Gagosian dedica 11 muestras simultáneas a Damien Hirst
Es el artista más rico del planeta y lo es por su propio talento y el de gente como Larry Gagosian, un influyente marchante que ahora le dedica 11 exposiciones simultáneas en Nueva York, Londres, París, Los Ángeles, Roma, Atenas, Ginebra y Hong Kong. Todas sus galerías abren el año con las pinturas con puntos de colores de un artista que reconoce utilizar el dinero que gana cuando vende uno de esos cuadros en contratar a más gente para que siga pintando puntos que luego firmará él.

El caso es que se venden, y muy bien. Aunque Gagosian no ha divulgado los precios de los cuadros que pone a la venta, otras piezas similares que fueron subastadas durante los últimos años alcanzaron cifras que van desde los 100.000 euros hasta 1,5 millones. Depende de su antigüedad y del tamaño.

Hirst empezó a pintar cuadros a base de puntos en 1986. Su idea era que fuera una serie interminable, “algo conceptual, más que real”, según ha explicado. Al principio pintaba directamente sobre la pared, pero pronto comprendió que el lienzo es un material mucho más comercial. Para asegurarse de que los espectadores de sus cuadros supieran que estaban realizados a mano pedía a sus colaboradores que dejaran espacios sin pintar, incluso marcas y raspaduras, lo que le hacía discutir con algunos de ellos, por trabajar con demasiada perfección.

El artista ha creado un emporio en el que llegaron a trabajar un centenar de personas a las que él llama “mis obreros”. Son ellas las que se encargan de elaborar las pinturas, esculturas e instalaciones que luego se disputan ávidamente los ricos coleccionistas que visitan las galerías de Gagosian. En esos talleres hubo que producir también en 2007 una nueva versión de ‘Madre e hijo divididos,’ obra de Arte que consiste en un tanque de formol que contiene los cadáveres de una vaca y un ternero cortados por la mitad. La obra original, fechada en 1993, estaba demasiado dañada para ser mostrada al público en la exposición retrospectiva que la Tate Modern de Londres dedicó a todos los ganadores del premio Turner de Arte contemporáneo.

Ahora las 11 galerías de Larry Gagosian exponen 200 pinturas de Hirst de las que sólo un tercio están a la venta. El resto proceden del préstamo de coleccionistas que las adquirieron durante los últimos 25 años. Pero Gagosian y otros amigos de Damien Hirst han vendido cientos de ellas en este cuarto de siglo, y él no tiene empacho en reconocer que sólo ha pintado cinco con sus propias manos.

Todo ello es parte de la polémica que ha contribuido a convertir a Damien Hirst en uno de los artistas más cotizados del planeta. Su fortuna se calcula en más de 300 millones de euros, y algunas de sus hazañas son dignas de estudio en las escuelas de marketing, como la venta por 74 millones de euros de una calavera humana realizada a base de platino y diamantes. Una conocida joyería londinense se encargó de modelar los huesos en tamaño natural e incrustar sobre ellos más de 8.000 brillantes con un peso total de 1.100 quilates.

La formación artística de Hirst parte del diseño industrial, con una licenciatura en la Universidad de Leeds. Posteriormente estudió Bellas Artes en Londres. El discurso argumental que distingue a la mayor parte de sus obras se refiere a la vida como una especie de paradoja respecto de la muerte y ésta no sería otra cosa que una parte más de la existencia.

Aunque la mayoría de sus coleccionistas prefieren guardar el anonimato, se sabe que entre ellos se encuentra la Familia Real de Qatar y grupos de inversores internacionales que guardan las piezas durante unos años para obtener jugosas plusvalías con su reventa. Posiblemente ésa sea la razón por la que las prestan ahora para que se exhiban en las galerías Gagosian hasta el 18 de febrero.