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El Museo de Phoenix reúne a Cézanne y sus seguidores
(04/07/2010)
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El Museo de Phoenix reúne a Cézanne y sus seguidores
Paul Cézanne goza de reconocimiento internacional como padre del Arte moderno y su influencia fue fundamental para pintores que nunca llegaron a conocerlo. Ésa es la premisa sobre la que se basa la exposición que estos días triunfa en el Museo de Phoenix (Arizona), donde se han reunido 16 deslumbrantes paisajes, bodegones y retratos del maestro francés para confrontarlos con otras 80 pinturas, acuarelas y fotografías de artistas estadounidenses.

Las revolucionarias perspectivas de Cézanne y sus composiciones cuidadosamente estructuradas causaron honda conmoción en un pequeño grupo de artistas norteamericanos que se sintió atraído por su manera de plasmar los paisajes y su manera de reinterpretar la figura humana. Fue su influencia la que llevó a experimentar con la Abstracción a artistas de la talla de Marsden Hartley, Stanton Macdonald-Wright o Andrew Dasburg.

El Museo de Phoenix ha conseguido préstamos excepcionales de otras instituciones como el Metropolitan de Nueva York, de donde procede ‘Vista de la Domaine de Saint-Joseph’, primer Cézanne comprado por un museo estadounidense. También expone tesoros como ‘Mont Sainte-Victoire visto desde la cantera Bibémus’ y ‘Bañistas’, propiedad del Museo de Arte de Baltimore.

Algunos de ellos fueron contemplados por primera vez en los Estados Unidos en 1911, cuando la mítica Galería 291 de la Quinta Avenida de Nueva York organizó la primera exposición individual que se dedicaba al pintor francés en el continente americano. Pero algunos artistas estadounidenses tuvieron ocasión de tomar contacto con la obra de Cézanne siete años antes, cuando Leo Stein, hermano de la escritora Gertrude Stein, adquirió su primera pintura del maestro europeo. Entre los dos llegaron a poseer al menos otros 17 cuadros suyos.

El apartamento parisino de los Stein fue lugar de reunión para numerosos artistas norteamericanos que viajaban a Europa. También de coleccionistas como las hermanas Claribel y Etta Cone. Muchos de ellos pudieron comprobar también el éxito alcanzado por Cézanne en el Salón de Otoño de 1907.

Marsden Hartley, que había conocido la obra del maestro en 1911, se trasladó a Francia unos años después para pintar los mismos paisajes que tanto le habían impresionado en los lienzos firmados por el maestro. También Stanton Macdonald-Wright se inspiró en la manera de pintar de Cézanne cuando decidió realizar el famoso retrato de su hermano que ha pasado a la Historia del Arte por su estilo firme y colorista. No son los únicos, ya que autores como Patrick Henry Bruce, Andrew Dasburg, y Charles Demuth, también presentes en esta muestra, reflejaron de muy diferentes maneras su afinidad con las complejas composiciones del maestro.

La exposición, que puede verse en el Museo de Phoenix hasta el 26 de septiembre, es una coproducción en la que también participaron el Museo de Arte de Montclair y el Museo de Baltimore, que ya la exhibieron anteriormente.