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PINTA-Nueva York abre nuevo frente comercial en Londres
(07/06/2010)
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PINTA-Nueva York abre nuevo frente comercial en Londres
La feria de Arte contemporáneo iberoamericano (PINTA), que lleva tres años celebrándose en Nueva York, saltó el Atlántico en 2010 para inaugurar un certamen similar en la capital británica. “Tras asentarnos en Nueva York, queremos mostrar las obras de nuestros artistas a los coleccionistas de Europa”, explicóa Alejandro Zaia, presidente de la firma organizadora, que considera a Londres su “puerta de ingreso natural" en el viejo continente.

PINTA-Londres celebró su primera edición en el Centro de Exposiciones de Earls Court desde el 3 hasta el 6 de junio con la presencia de 57 galerías, tres menos que en la edición de noviembre en Nueva York. Sin embargo creció el número de participantes europeos, con España y el Reino Unido a la cabeza, que aportaron 10 y 9 establecimientos, respectivamente. Desde América llegaron 11 galerías estadounidenses, cinco argentinas, cuatro chilenas, otras cuatro mexicanas, tres brasileñas, dos colombianas, dos cubanas, una boliviana y otra puertorriqueña. El conjunto de participantes se completó con dos galerías holandesas, una portuguesa, otra alemana y una más procedente de Italia.

El objetivo último era “llevar el Arte latinoamericano a los mercados más conocedores y exigentes", para lo que se reunieron obras de artistas consagrados, como Fernando Botero o Joaquín Torres-García, y jóvenes promesas que presentaban propuestas más transgresoras. Algunas de las galerías presentes en la feria jugaron con las dos barajas, como la madrileña Espacio Mínimo, que presentó obras conceptuales de los años 70 de la argentina Liliana Porter junto con piezas más actuales del puertorriqueño Gamaliel Rodríguez, que reflexiona sobre asuntos como la escasez de energía y el narcotráfico.

Similar actitud mantuvo la galería colombiana El Museo, donde compartieron protagonismo las espectaculares esculturas de Fernando Botero con los arriesgados desnudos del fotógrafo español Germán Gómez.

Mauro Herlitzka, director institucional de PINTA, se mostró muy satisfecho con los resultados de esta primera edición londinense, ya que, aunque las expectativas eran muy altas, el público británico participó con entusiasmo. Se trataba, según su opinión, de “un público interesado por lo heterodoxo, muy curioso, lo que revitaliza mucho el conocimiento y el mercado del Arte".

Herlitzka fue director de la feria de Buenos Aires y trabaja en esta nueva iniciativa junto con Diego Costa Peuser, editor de la revista Arte al Día, y Alejandro Zaia, presidente de la firma de relaciones públicas Conexión PR. Los tres son argentinos y cuentan con sólidos apoyos en el mundo del coleccionismo iberoamericano.

Buena prueba de ello fue la presencia en los pasillos de PINTA-Londres de personalidades tan destacadas como Tiqui Atencio Demirjian, miembro del Consejo Internacional de la Fundación Guggenheim; Erica Roberts, dell Consejo de La Tate Gallery de Londres; Eduardo Costantini, fundador del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires; Ella Fontanals Cisneros, de la Fundación que lleva su nombre, y Paloma Botín, hija del presidente del Banco Santander.

También los museos respondieron a la convocatoria de PINTA-Londres, que incentiva sus adquisiciones con una subvención del 50 por ciento sobre el precio de mercado. Del Programa de Compras se beneficiaron en esta ocasión las galerías Nara Roesler de São Paulo, Sammer y Arévalo de Miami, Ginocchio de México DF y Henrique Faría de Nueva York. Ésta última consiguió colocar al Centro Pompidou de Paris varias obras de la artista argentina Marta Minujín y sendos videos del venezolano Claudio Perna y del argentino David Lamelas al Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y al Reina Sofía de Madrid.

Ginocchio vendió al Instituto de Arte Moderno de Middlesbrough varios trabajos sobre papel del argentino Horacio Zabala y dos obras del mexicano Demián Flores a la Colección de Arte Latinoamericano de la Universidad de Essex, que también adquirió a Sammer Gallery un par de obras sobre papel de la argentina Ana Sacerdote y un óleo sobre cartón del uruguayo Gaston Olalde.

La Tate Modern de Londres adquirió un dibujo a tinta de la brasileña Lygia Pape en la galería Arévalo de Miami, además de cuatro trabajos sobre papel del brasileño Paolo Brusky en la galería Nara Roesler.

Se desconoce el total de lo facturado, ya que la Organización no facilitó cifras concretas, limitándose a informar que unas 6.000 personas visitaron la feria en esta primera edición londinense, algo más de la mitad de las que se habían previsto inicialmente.