Robert Capa y Gerda Taro en el CBA de Madrid
(15/07/2010)




Casi 170 fotografías integran la exposición sobre Robert Capa y Gerda Taro que puede contemplarse hasta el 5 de septiembre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (CBA). Se trata de un proyecto itinerante que ya pudo verse en Nueva York, Londres, Milán y Barcelona, y que permite analizar la faceta más importante de unos artistas que supieron plasmar como nadie los aspectos humanos de la guerra.
Cynthia Young y Kristen Lubben han escogido las imágenes que ilustran mejor el trabajo realizado por Robert Capa y lo ha hecho por encargo del Centro Internacional de la Fotografía de Nueva York (ICP). Junto con las fotos se exhibe un valioso conjunto de cartas, revistas y otros documentos que permiten comprender el contexto en que se hicieron y el eco que llegaron a tener en los medios de comunicación de su época.
Desde sus trabajos de los años 30 y 40, cuando se convirtió en uno de los fotógrafos más célebres del siglo XX, hasta la invasión de China por el ejército japonés, y el desembarco de las tropas aliadas en Normandía. El más emblemático de todos, la ‘Muerte de un miliciano’, que plasma el momento en que un combatiente republicano cae mortalmente herido durante la Guerra Civil española. Probablemente se trata del icono más reconocible de cuantos se han realizado para reflejar en un solo instante lo que representan los conflictos armados.
Robert Capa, cuyo verdadero nombre era Endre Enrö Friedmann, nació en Budapest de donde huyó a Berlín cuando tenía 17 años para escapar de la persecución marxista. Allí aprendió los rudimentos de la profesión trabajando como recadero en la agencia gráfica Dephot y años después se convirtió en uno de los primeros en utilizar cámaras de pequeño formato con el fin de llegar hasta la primera línea de fuego. "Si haces fotos desenfocadas es porque no estás lo suficientemente cerca", solía decir.
En 1947 fundó la agencia Magnum junto con Henri Cartier Bresson, David Seymour “Chim” y George Rodger. Siete años después viajó a Indochina por encargo de la revista Life y allí encontró la muerte al pisar una mina antipersona.
Junto con la exposición de sus fotografías, el ICP ha incluido otra valiosa selección de instantáneas tomadas por Gerda Taro, compañera sentimental de Capa y pionera también en muchos aspectos del fotoperiodismo de guerra. Ahora, en Madrid, pueden verse por primera vez todas las obras que de ella se guardan en sus archivos, algo más de 80. Con ellas se pone de manifiesto la enorme calidad estética que supo imprimir a su trabajo, el interés histórico que ofrece y la sensibilidad de la artista para captar el aspecto humano de los conflictos armados.
La exposición reivindica así la figura de una creadora que se mantuvo casi siempre a la sombra de Robert Capa, de quien aprendió la técnica fotográfica. Con él viajó a España, trabajando como cronista gráfica de la Guerra Civil para publicaciones como Vu, Regards, Ce Soir, Voilà y Paris Match. Murió con 27 años al ser atropellada por un carro de combate cuando regresaba a Madrid desde el frente de Brunete.
Gerda Taro, que había nacido en Stuttgart, se llamaba en realidad Gerda Pohorylle. Cuando conoció a Endre Enrö Friedmann en París, se cambió el nombre y concibió para él el pseudónimo de Robert Capa. De esta manera inventaban la figura de un imaginario reportero estadounidense con la que poder vender fotografías al triple de su precio de entonces.